La empresa
Adas 3D es una startup de tecnología médica que convierte una resonancia y una tomografía en un modelo tridimensional del corazón. Con él, cardiólogos y electrofisiólogos planifican las intervenciones de arritmias antes de entrar al quirófano de manera más ágil y las ejecutan con mayor precisión.
El producto era excelente, la marca no. Y había una señal clara de que el problema empezaba dentro: los atributos con los que la empresa se definía no significaban lo mismo para todas las personas del equipo.


El reto
Salir a competir fuera de España —en congresos y ante comités de compra hospitalarios— con una identidad que hacía parecer pequeño a un producto que no lo era.
Dos condiciones estrechaban el camino. La primera, una categoría en la que todo el mundo se parece: blancos, azules, formas orgánicas y ni una sola marca con algo que contar. La segunda, una regulación que obliga a la contención (en tecnología médica no se puede afirmar nada que no se pueda demostrar), y en donde algún competidor se estaba aventurando más allá de lo que el entorno clínico admite.


Nuestro trabajo
Empezamos por una pregunta que no suele estar en un briefing de marca: cómo es la sala donde se usa el software. La respuesta cambió el proyecto. Los médicos de imagen trabajan a oscuras. La identidad se construyó desde ahí, con la premisa de trabajar hacia un minimalismo oscuro. Donde la categoría iba a blanco clínico, Adas 3D fue a negro.
El territorio elegido fue Empowering Science, y no tecnología. Al profesional no le interesa tanto la tecnología como el hecho de que aquello sea ciencia real. Lo que vende Adas 3D no es un resultado que haya que creerse, es una herramienta para que el médico llegue a él con su propio criterio.
De ahí bajó todo lo demás. Hablar en exclusiva al electrofisiólogo, separar compañía y producto (exigencia de la FDA), y construir autoridad con hechos en lugar de logotipos, sustituyendo en su nueva web la lista de clientes por testimonios de médicos y un contador de intervenciones.

Resultados
Cinco años sin necesitar otra identidad. En una categoría que se rehace cada dos años, la marca que construimos en 2021 sigue en pie y sigue creciendo con la empresa: nuevo stand y materiales de congreso desde 2023, adaptación web y estrategia digital en 2024, arquitectura nueva del portal de cliente en 2025 e integración con su sistema de soporte en 2026.









