
Xama entrega cada lunes por la mañana una caja de snacks saludables en la oficina: fruta deshidratada, barritas, frutos secos y shots. Por suscripción y con la particularidad de que cada semana el equipo recibirá una selección de productos distinta.
La fundaron dos hermanos que vienen de la hostelería y del catering para empresas, así que conocían el producto, los proveedores y la logística mucho antes de tener una marca.



Explicar por qué una empresa debería pagar por esto. Vender snacks a una empresa tiene la complejidad de que quien firma la compra no tiene por qué comerse la barrita, lo que compra es que su equipo vea que alguien ha pensado en ellos. Y quien decide suele ser un office manager o alguien de recursos humanos en una compañía de más de cincuenta empleados, con presupuesto propio y con el encargo de que la oficina sea un sitio al que apetezca venir.
Enfrente hay un competidor ya está instalado en muchas oficinas, la máquina de vending del rellano, que resuelve el hambre puntual y no le dice nada a nadie. La marca tenía que dejar clara, en una frase, la diferencia entre una cosa y la otra.



Del brand sprint salió el territorio de “not boring”, una idea desde donde se activa todo lo demás. Si un snack, una caja, una pieza o un simple correo pueden resultar aburridos, no salen adelante. Ese mismo criterio se escribió después en la plataforma de voz como condición obligatoria de cualquier comunicación.
Estética colorida, un trato de tú a tú, un tono irónico y el foco en la variedad y la sorpresa por delante de la tabla nutricional, para que se entienda que lo que se compra no es el anacardo sino lo que pasa en la oficina un lunes en la parada del café.
Una web pensada para pedir una caja de prueba antes que para vender un plan, y un go to market que no dependiera de un solo canal. Mailing frío, LinkedIn del fundador, campañas de pago con presupuesto pequeño y medido, cartas en papel a oficinas seleccionadas y visita comercial con la caja debajo del brazo.




Spotify, Ecoalf, Sheedo studio, Gray Matter y Pondeo son algunas de las organizaciones que reciben sus cajas de Xama cada lunes en la oficina. Y sus equipos están encantados.























